jueves, 31 de agosto de 2017

Bienvenidos a Estados Unidos: droga, dinero y muerte


Por Raúl Zibechi

Aunque es un tema bien conocido, la máxima autoridad económica estadounidense, Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, alertó que la epidemia de muertes por drogas está trastocando el mercado laboral al punto que las industrias no encuentran personal cualificado para cubrir vacantes.
 
Yellen compareció ante el Senado de los EEUU a mediados de julio, donde afirmó que “la industria manufacturera tiene dificultad para dar con aspirantes con la preparación adecuada para desempeñar sus funciones” aunque, paradójicamente, el sector capacitado de la población “no se moviliza porque los salarios son bajos”.
 
La tasa de participación laboral de los estadounidenses se encuentra al mismo nivel que en la década de los 70, hace casi medio siglo, en gran medida por “la adicción de los jóvenes en edad de trabajar a los opiáceos“.

La funcionaria encontró tres razones para esa verdadera epidemia, que mata más personas que el pico del sida, alcanzado en 1995. Los jóvenes consumidores no se forman porque abandonan sus estudios. En segundo lugar, el consumo de opiáceos y otras drogas los apartan cada vez más del mercado de trabajo. En tercero, se registra una elevada tasa de suicidios y muertes por sobredosis, en gran medida por depresiones, en regiones que sufren problemas económicos y desocupación.
 
En 2014 hubo 1,3 millones de personas que necesitaron asistencia médica por consumo de medicamentos con receta y opiáceos, lo que representa el doble que en 2005. En referencia a lo que se considera una epidemia de drogadicción, que castiga especialmente a las personas en un grupo de edad entre los 25 y los 44 años, Yellen dijo que le resulta “extremadamente insólito”, porque “EEUU es la única nación avanzada en la que hemos visto algo así”.

Un extenso informe de The New York Times del mismo mes sostiene que las muertes por sobredosis son la primera causa de defunciones entre los menores de 50 años, y constata que siguen creciendo a un ritmo infernal: 19% entre 2015 y 2017. En la década de los 80, las muertes por sobredosis de drogas oscilaban entre 6.000 y 7.000 personas por año, trepando ocho veces hasta rozar las 60.000 que se estiman para 2017.
 
Lo más curioso es la percepción que las elites estadounidenses tienen sobre el tema, al que el New York Times considera “una plaga moderna”, con la carga de miedos y temores que caen sobre una nación que desde siempre teme repetir las causas de lo que hace dos milenios provocó la “decadencia del Imperio Romano”.
 
“En Ohio, que presentó una demanda la semana pasada acusando a cinco compañías farmacéuticas de fomentar la epidemia de opiáceos, estimamos que las muertes por sobredosis aumentaron en más del 25% en 2016”, sostiene el periódico.
 
La droga más mortífera en este momento, sobre todo en estados donde la desindustrialización hizo estragos como Ohio, es el fentanilo y el carfentanil, un tranquilizante 5.000 veces más potente que la heroína. Más de dos millones de personas dependen de los opiáceos legales y otros 95 millones de analgésicos recetados en 2016. En algunos condados, las reuniones de Narcóticos Anónimos están repletas de abogados, contadores y jóvenes profesionales con alto nivel educativo.

 Se trata de un país que con el 5% de la población consume el 80% de los opiáceos farmacológicos del mundo. El Gobierno de Donald Trump ha creado una comisión para debatir medidas contra la epidemia de drogadicción, a la que ha definido como un problema del mismo nivel que el crimen y las pandillas, a las que denomina “la carnicería americana”.
 
Los medios, los políticos y el empresariado estadounidense parecen rehuir la relación entre la epidemia de muertes por sobredosis y el modelo económico y social impuesto desde la década de los 80. En el mismo período en que se produjo el crecimiento exponencial del consumo de opiáceos, la riqueza del 1% se elevó hasta niveles inéditos, mientras los ingresos de la clase media blanca se derrumbaron.
 
Millones de adictos comenzaron por el consumo de tranquilizantes en la década de los 90, cuando empezaron a sentirse las primeras consecuencias del modelo neoliberal. Los opiáceos de prescripción legal son un inmenso negocio para las farmacéuticas. En los últimos 15 años las recetas de estos medicamentos contra el dolor se han triplicado, pero el 75% de los heroinómanos empezó con esos analgésicos.
 
Se trata de personas con sus vidas y familias destrozadas, ya que al perder sus puestos de trabajo en la vieja industria fordista, reconvertida con la automatización y luego con la robotización de la cuarta revolución industrial, no pudieron reciclarse a los nuevos empleos altamente tecnificados. Nadie los ayudó, en un país individualista donde surgen voces que piden que se deje morir a los drogadictos sin atenderlos, como ya sucede con las autoridades de algunos condados de Ohio.
 
La crisis sanitaria que emerge en Estados Unidos es apenas la punta del iceberg de problemas mucho más profundos y de carácter estructural. Dos de ellos parecen insoslayables: la hegemonía del capital financiero y la ambición por mantenerse en el primer lugar en el mundo mediante el uso y abuso de su poder militar.
 
El capital financiero siempre existió, pero sólo se vuelve dominante cuando la economía real, la producción de mercancías, es desplazada por la especulación, signo inequívoco de la decadencia de las naciones. Los propietarios del capital dejan de confiar en inversiones de largo plazo y apuestan por ganancias inmediatas en el casino de la especulación, convirtiendo a las bolsas de valores en parte del mecanismo especulativo.
 
EEUU muestra varias fracturas que tienden a crecer. Al viejo conflicto social que afecta a la población negra se suma la actual epidemia de opiáceos, que muestra dos nuevas y tremendas fracturas. Por un lado, la que afecta a las clases trabajadoras y profesionales, como consecuencia del modelo neoliberal. En paralelo, aparece la división geográfica entre la Costa Este, decadente, y la Oeste, más próspera y volcada hacia las nuevas tecnologías. Ambas pueden terminar por hundir al mayor imperio de la historia.
 
Fuente: Sputniknews 
 
 
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Comunicado del KKE(m-l) por el 100 aniversario de la Revolución de Octubre

 
 Partido Comunista de Grecia (marxista-leninista)


This was the first of the two presentations in an open event for the 100 years of the October Revolution that took place in Athens in May of 2017. By P. Chountis member of the Central Committee of CPG(m-l).  
 
It took a few decades to realize the picturesque finding in the Communist Manifesto in 1848, that "A spectre is haunting Europe—the spectre of communism".
 
We could say that the massive presence of the working class in historical development starts in the 1830s and 1840s. The labour struggles of Lyon and the movement of Chartists are accompanied by the first socialist-communist approaches. The revolution in Paris in 1848 is the first dynamic presence of the proletariat and leads to the proletarian uprising in late June. The uprising is repressed and thousands are executed and displaced in labour camps in Algeria, but it affects a wave of uprisings across Europe. Marx describes the 1848 uprising in Paris as the "first major battle between the two classes in which the modern society is divided".
 
The next wave comes with the shocking events in Paris in 1870-71 that lead to the first proletarian-revolutionary power, the Commune that lasts from late March to late May. During these two months, the Commune replaces the regular army by the militia, gives away all rents since October 1870, allows the election of foreign nationals in the Commune, imposes a ceiling on Communist officials, votes for the division of Church and State, the abolition of state subsidies for religious purposes, the removal of religious symbols from schools, the destruction of the guillotine, the demolition of the chauvinistic and warmonger Column of Victory, the creation of collaborative cooperatives for the operation of factories, the abolition of night shift for baker workers, the closing of the pawnshops and more.
 
In late May the Commune is crushed by the army, in an agreement between the French bourgeoisie and the German invaders. A mass massacre follows. Engels says that "such a massacre has not happened since the civil wars that prepared the fall of the Roman Empire". And adds that in the uprising of 1848 "the bourgeoisie showed the terrible toughness that its vengeance can reach, if the proletariat dares to stand as a separate class with its own claims and interests". To conclude with the observation that "yet, 1848 was like a game compared to the rage of the bourgeoisie in 1871".

Corea del Norte quiere la paz (reconoce el Pentágono) pero con soberanía


La tozuda realidad es que por muchas sanciones que se impongan y por muchos ejercicios militares que lleve a cabo Estados Unidos en la península coreana, las autoridades de Corea del Norte (Norcorea) no se van a amedrentar. Los misiles balísticos lanzados periódicamente por Pyongyang son la demostración de esta realidad que Washington finge no reconocer (al menos públicamente). A cada maniobra militar y diplomática amenazante por parte de Estados Unidos, le sigue una demostración de fuerza de carácter defensivo por parte de Norcorea que disuade a su enemigo.
 
El Consejo de Seguridad de la ONU emitió una declaración en la que condenaba el lanzamiento de un misil por parte de Corea del Norte sobre el espacio aéreo japonés (…). China y Rusia atribuyeron la culpa a otros miembros del Consejo de Seguridad por la reciente escalada de tensión y criticaron a Estados Unidos por las sanciones secundarias emitidas recientemente contra compañías que Washington acusó de violar las sanciones existentes contra Pyongyang. China también pidió a Estados Unidos y Corea del Sur que desmantelen un sistema de defensa antimisiles que han desplegado en Corea del Sur. [South China Morning Post, 30 de agosto 2017]
 
Las opciones siguen siendo únicamente dos: o una guerra nuclear (que implicaría además a Rusia y China), o utilizar la vía diplomática para alcanzar finalmente un acuerdo de paz para la península. Ninguna de las dos opciones complace al imperialismo estadounidense, pero finalmente se impondrá la “Realpolitik”.
 
(…) incluso en un escenario en el que los Estados Unidos o Corea del Sur lograran un ataque preventivo contra Kim Jong Un, las capacidades militares convencionales de Corea del Norte aseguran que todavía es capaz de infligir daños catastróficos al Sur, donde Estados Unidos tiene miles de soldados desplegados. Tampoco está claro que el KPA arrojaría sus armas a raíz de la muerte de Kim. El secretario de Defensa, James Mattis, ha asegurado a los legisladores estadounidenses que aunque los Estados Unidos prevalezcan en una guerra contra el Norte, cualquier conflicto sería “más grave en términos de sufrimiento humano que cualquier otra cosa que hayamos visto desde 1953”. [1]
 
Al contrario de lo que la narrativa oficial difundida por los medios corporativos occidentales relata, es Norcorea quien se está defendiendo de la amenaza estadounidense, y no al revés. Corea del Norte siempre ha querido llegar a un acuerdo definitivo con sus vecinos del sur. Recordemos que entre “las dos Coreas” nunca se firmó un tratado de paz sino un “alto el fuego” o armisticio tras el fin de la guerra en 1953.
 
Durante sus dos mandatos Barack Obama rechazó en varias ocasiones la propuesta de diálogo de Kim Yong-un, al mismo tiempo que el “Premio Nobel de la Paz” incrementaba el despliegue militar y armamentístico en la región asiática (en el marco geoestratégico del “Pivote Asiático” encaminado a cercar a China). También se ha rechazado en varias ocasiones la propuesta de China basada en el desarme gradual por ambas partes para tratar de “reducir la tensión” en la península y “evitar una colisión frontal” entre Estados Unidos y Corea del Norte. La respuesta de Washington fue aplicar sanciones no sólo a Corea del Norte sino a la propia China.
 
 
Esta política de confrontación y amenaza permanente es utilizada por Estados Unidos para justificar su presencia militar y su injerencia política en el sudeste asiático. Su preocupación real no reside en un inminente ataque nuclear de Norcorea, sino en la influencia, crecimiento y expansión de China en el marco “Euroasiático”. Una China que ya ha superado a Estados Unidos como la locomotora de la economía capitalista global.
 
Esta falta de voluntad política para impedir un acuerdo con Pyongyang es señalado incluso desde la RAND Corporation, el think tank oficioso del Pentágono, que reconoce que son las imposiciones previas que se dictan desde Washington las que impiden un acuerdo nuclear con Norcorea. En un sorprendente artículo publicado en su web el pasado 8 de junio, desde este “tanque pensante” estadounidense se reconoce la voluntad histórica por parte de Pyongyang de alcanzar un acuerdo de paz, así como el derecho a la autodefensa por parte de Corea del Norte y del propio Kim Jong-un en persona.
 
Estas líneas, escritas desde el corazón mismo del imperialismo belicista norteamericano, destrozan toda la propaganda de guerra lanzada contra Corea del Norte desde los medios corporativos occidentales, ONGs, políticos neoliberales (“progresistas” incluidos), intelectuales alienados y demás voceros del poder económico anglosajón. Toda una paradoja que debería avergonzarlos.
 
Los líderes norcoreanos han concedido importancia desde hace tiempo a poner fin formalmente a la guerra. A lo largo de los años han planteado repetidamente la perspectiva de un tratado de paz para resolver los numerosos problemas que el armisticio de 1953 dejó sin resolver, sobre todo el acuerdo sobre la división permanente de la Península Coreana. 
En varias ocasiones los norcoreanos han propuesto negociar un tratado con los Estados Unidos, otras veces con Corea del Sur. En los últimos años, China también ha instado a la apertura de esas negociaciones. 
Los norcoreanos quieren una declaración definitiva de paz, no sólo una tregua, como garantía de que no serán atacados y como reconocimiento por parte de Estados Unidos, Corea del Sur y el resto del mundo de que su país es un Estado soberano y un poder legítimo . 
Los sucesivos presidentes estadounidenses han insistido en una serie de condiciones previas antes de que se pudieran iniciar negociaciones serias de paz, incluyendo un compromiso con la desnuclearización y la detención de nuevas pruebas de misiles. Pero el líder supremo de Corea del Norte, Kim Jong-un, probablemente no acepte renunciar a los programas nucleares y de misiles de su país sin recibir garantías convincentes de que no sufrirá el destino de Saddam Hussein de Irak ni de Muammar el-Gadafi de Libia. [2]
 
Para las élites imperialistas dominantes en Estados Unidos (el “Estado Profundo”) la paz ha consistido históricamente en que sus enemigos o rivales se desarmen para poder dominarlos sin derramamiento de sangre. Paz como sinónimo de derrota y sumisión del enemigo. Es una paz basada en la aceptación por parte del resto de países de la doctrina del “excepcionalismo” norteamericano, según la cual Estados Unidos tiene la divida virtud de gobernar unilateralmente al resto el mundo y de no tener que responder ante nadie por los crímenes que comete.
 
Aquellos gobernantes y pueblos que no aceptan este principio de obediencia impuesta se convierten en un “peligro para la paz mundial”. Es decir, que suponen un obstáculo para los intereses económicos del imperialismo corporativo y deben ser eliminados cuanto antes (provocando un “cambio de régimen”, como en Ucrania, o una “intervención humanitaria” de la OTAN, como en Libia).
 
La gran desgracia actual para el Imperio estadounidense es que hoy en día ya no tienen la misma capacidad de imponer por la fuerza sus políticas, tal y como venía ocurriendo desde hace casi 70 años. Siria es el paradigma de este cambio tectónico en lo geopolítico. Ellos lo saben (como reconoció el propio Pentágono en uno de sus informes [3]), de ahí su desesperación.
 
Corea del Norte tiene derecho a defender su Soberanía, incluso nuclearmente. Un acuerdo de paz para la península coreana es inevitable y deseable. Quizás la visita que realizará Donald Trump a China prevista para el próximo mes de septiembre sea un buen momento para anunciarlo.
 
REFERENCIAS – NOTAS
 
[1] How (Not) to Kill Kim Jong Un,- artículo de Adam Rawnsley (Foreign Policy, 6/7/2017) http://foreignpolicy.com/2017/07/06/how-not-to-kill-kim-jung-un/
 
[2] End the Korean War, Finally,- artículo escrito por James Dobbins y Jeffrey W. Hornung, analistas y miembros de RAND Corporation (8/6/2017) https://www.rand.org/blog/2017/06/end-the-korean-war-finally.html 
 
[3] At Our Own Peril: DoD Risk Assessment in a Post-Primacy World,-  informe del Pentágono: https://ssi.armywarcollege.edu/pdffiles/PUB1358.pdf 
 
[Leer también: Trump amenaza a Corea del Norte: el ruido que precede al acuerdo, El Mirador Global, 11 de agosto de 2017]
 
 
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El 10% de los trabajadores no puede ni siquiera hacer frente a los gastos de alimentación

 
29/08/2017

Antiguamente al trabajo que no garantizaba vivienda ni alimentación se lo denominaba "esclavitud". Ahora es "libre mercado".

El secretario de política sindical de UGT, Gonzalo Pino, ha puesto de relieve que en la actualidad el 10% de los trabajadores no puede ni siquiera hacer frente al gasto de la alimentación, que supone un desembolso de 350 euros al mes.
 
Así lo ha señalado el representante sindical durante la presentación de su campaña 'Ponte a 1.000 euros' con la que pretende incidir en la necesidad de que haya unos salarios "dignos" y de que sueldo mínimo se sitúe en los 1.000 euros.
En la actualidad, un trabajador con un salario frecuente, es decir, que no alcance los 1.000 euros, hará un desembolso del 37% de su sueldo para alimentos y bebidas no alcohólicas, un 16% para ropa y calzado y un 74% para vivienda, agua y consumo energético. Es decir, según UGT, un trabajador que no llegue a ser mileurista, no podrá hacer frente ni al 50% de los gastos.
 
Para Pino, esta campaña es necesaria para que la recuperación económica vaya acompaña de salarios dignos y de empleo de calidad y para que no solo se refleje en los beneficios empresariales, "que siguen creciendo y que ya están en situación pre-crisis".
 
"No queremos que sea una campaña más, que termina cuando pasan unos meses o cuando acaba el otoño. Queremos que sea un objetivo a conseguir, que le vamos a plantear al Gobierno y a la patronal en el próximo Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC)", ha subrayado Pino.
 
En concreto, el sindicato ha asegurado que va a trasladar al Ejecutivo de Mariano Rajoy la necesidad de que antes de que se acabe la legislatura, el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) se sitúe en los 1.000 euros y de que se tenga en consideración esta propuesta para el desarrollo de los próximos Presupuestos Generales del Estado (PGE).
 
En esta línea, la organización sindical ha recordado que los trabajadores han sufrido una "intensa" devaluación salarial. De hecho, entre 2009 y 2016, los salarios reales han caído 5,4 puntos porcentuales de media. No obstante, el sindicato ha señalado que la devaluación salarial ha sido "mucho más intensa" entre quienes ya poseían menores salarios y empleos de "peor calidad", ya que han visto reducir sus retribuciones en más de un 20% entre 2009 y 2015.
 
El salario medio en España se sitúa en 1.625 euros brutos al mes si se tienen en cuenta 14 pagas. Si se descuentan las cotizaciones a la Seguridad Social y las retenciones de IRPF, el salario medio neto está en 1.310 euros.

EL 12,6% NO GANA MÁS DE 700 EUROS

En la actualidad, hasta el 12,6% de los asalariados en España perciben salarios de cuantía que no supera los 707,70 euros brutos al mes que establece el SMI. No obstante, el salario más habitual se sitúa entre una y dos veces el salario mínimo, es decir, entre 707 euros y 1.415 euros brutos, aunque el salario más frecuente supone menos de 1.000 euros al mes (994 euros).
 
Para UGT, está claro que casi la mitad de los asalariados españoles son mileuristas debido a "la mala calidad del empleo creado, la extensión del subempleo, por el que está ganando peso el empleo a jornada parcial involuntario, y por unos salarios que están en continuo repliegue".
 
Así, ha insistido en que hay millones de familias que tienen dificultades reales para llegar a fin de mes, por lo que cree que no es "responsable" mirar a otro lado y decir que la recuperación económica es real, "porque no ha llegado a las familias".
 
No obstante, estas no son las únicas reivindicaciones del sindicato, puesto que también insiste en la necesidad de que se refuerce el crecimiento económico, que se cambie el modelo productivo para hacerlo más equilibrado, eficiente y sostenible y que se reduzcan los niveles de desigualdad y pobreza.
 
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Bertolt Brecht: Nada debe parecer imposible de cambiar



La Excepción y la Regla (fragmento)

Vamos a contarles la historia de un viaje.
El de un explotador y dos explotados,
Observen con atención la conducta de esta gente:
La encontraran rara pero admisible,
Inexplicable aunque común,
Incomprensible más dentro de las reglas.
Desconfíen del acto más trivial y en apariencia sencillo,
Y examinen sobre todo lo que parezca habitual.
Les suplicamos expresamente:
No acepten lo habitual como una cosa natural.
Porque en tiempos de desorden sangriento,
De confusión organizada,
De arbitrariedad consciente
De humanidad deshumanizada
Nada debe parecer natural,
Nada debe parecer imposible de cambiar.

Bertolt Brecht

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miércoles, 30 de agosto de 2017

El impacto de Naxalbari en la sociedad india, sus logros y desafíos


Seminario Nacional sobre:
El impacto de Naxalbari en la sociedad india, sus logros y desafíos
 
9-10 de septiembre de 2017
Sundariah Vignana Kendram, Baglingampalli, Hyderabad
 
Es el 50 aniversario del trueno primaveral sobre la India, Naxalbari forjó el camino de la revolución india restaurando la esencia del marxismo en esta tierra y fue el gran punto de inflexión en el escenario político indio. La chispa se ha extendido a varias regiones a través del país resistiendo la violencia despiadada y la represión desencadenada por el estado. El movimiento creció de nuevo en algunas zonas donde lo tenía complicado, aun cuando fue suprimido torpemente en algunos lugares donde pudo extenderse de forma constante a nuevas regiones y también desarrollarse como la fuerza política alternativa de las masas.
 
Cincuenta años no es un gran período dentro de la gran historia de la sociedad humana pero es realmente un viaje considerable. En la India, ese período ha sido testigo de considerables progresos en aspectos socioeconómicos y políticos. Debido a la complejidad y heterogeneidad de la sociedad india, podemos decir que cada región es una sociedad con sus propias características. Los cambios sistémicos en estos años la han hecho incluso compleja y diversa. Al mismo tiempo, la India sigue estando en las garras del feudalismo y el imperialismo.
 
Desde hace 50 años Naxalbari está luchando para cambiar esta realidad en varios sectores, convirtiendo al pueblo en una fuerza revolucionaria. A lo largo de su trayectoria ha estado influyendo en cada sociedad en particular consiguiendo grandes logros. Sin duda se ha debilitado y ha retrocedido en algunas regiones debido a la represión sangrienta de la clase dominante y a los cambios sistémicos en los aspectos socioeconómicos y políticos sobre los que la revolución maoísta podría haber actuado a tiempo. Pero con el actual ascenso de las fuerzas fascistas religiosas en el lecho de las nuevas políticas económicas imperialistas que destruyen las instituciones parlamentarias y que arrojan el sistema a una grave crisis, Naxalbari se mantiene como la única esperanza. Mientras que la democracia burguesa está empujando a todos los sectores al agujero negro de la crisis severa, el camino de Naxalbari, que se establece en Dandakaranya, Bihar y Jharkhand, AOB, Ghats Occidental y en Jangalmahal, ha presentado el programa alternativo de desarrollo popular autosostenible y la verdadera democracia por el pueblo y para el pueblo.
 
Naxalbari creó un impacto imborrable no sólo en el movimiento revolucionario del pais sino también en la tremenda influencia que tuvo en las relaciones sociales, la emancipación de la mujer, la educación, el arte, la cultura y la literatura. Desde el principio ha sido la alternativa política e ideológica en todos y cada uno de los aspectos de la sociedad. De hecho, no hubo otro movimiento posterior a Naxalbari que influyese hasta tal punto en la sociedad india después de 1947. Pero, en contraste, es la historia más pobremente documentada, por no hablar del análisis político y teórico del movimiento.
 
Para conmemorar el 50 aniversario de Naxalbari, la Asociación de Escritores Revolucionarios trata de celebrar un seminario nacional sobre la puesta en práctica de la política Naxalbari en varios estados de la India, en diversos sectores y sobre sus logros y los desafíos que ha enfrentado y enfrenta. El seminario tendrá lugar los días 9 y 10 de septiembre de 2017.
 
Tomado de Redspark
 
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Artículo de Alfon sobre el tratamiento mediático de los atentados de Barcelona


Dónde se dirigen las miradas

Alfonso “Alfon” Fernández Ortega

 
Somos muchos y muchas los que acudimos con gran indignación al tratamiento mediático que le está dando al último episodio que la barbarie salafista ha protagonizado dentro de nuestras fronteras. Nos repugna ser testigos una vez más de la hipocresía y el cinismo con el que procede el imperialismo, pues mientras que la guerra global que desataron sus fuerzas llega a nuestros hogares, sus diferentes mamporreros y profesionales de la manipulación, siervos del capital y de los monopolios, llevan a cabo una estrategia mediática que trata de dirigir a la opinión pública hacia debates absurdos – como el que se está dando acerca de los bolardos–, que esconde las miserias de un pacto antiterrorista que en ningún momento ha planteado el conflicto desde la raíz y que está siendo utilizado para justificar el refuerzo del aparato represivo del Estado y el recorte de libertades civiles, y que se esfuerza en crear un sentimentalismo acrítico en la ciudadanía, usando el dolor y la tristeza para construir una especie de narración dramática de los acontecimientos que despierte las pasiones y los sentimientos más desgarradores en unos espectadores que no necesitan saber más allá de ese relato narrado de forma conjunta y coordinada por todos los medios de masas, pues dicho relato dispone de todos los elementos necesarios para satisfacer las conciencias de nuestras sociedades: un grupo de villanos liberados por un ser siniestro, víctimas civiles e inocentes, un o unos héroes vencedores y una elite salvadora en la que confiar y a la que estar agradecidos.
 
Pero hay quien intentamos ver mucho más allá de ese relato y profundizar en lo ocurrido, y cuando comienzas a realizar las preguntas oportunas: ¿quiénes son los responsables?, ¿Dónde se encuentra el verdadero origen del conflicto?, ¿cuál es el contexto en el que se desarrolla? Y, sobre todo ¿qué podemos hacer para frenarlo y poner fin a la barbarie?, empiezas a comprender el interés que existe por parte de las potencias imperialistas en mantener el cerco mediático, un imperialismo preso de ese interés que se bate en una serie de contradicciones que lo demuestran impotente a la hora de contestar a nuestra última pregunta.
 
Ronald Dumas, exministro francés de asuntos exteriores, afirma que desde el año 2001 Gran Bretaña ha formado a personas para que desestabilizasen a la república árabe de Siria, la cual representa una verdadera piedra en el zapato para las intenciones económicas de las grandes empresas y de los monopolios occidentales, los cuales, a través de los Estados que ellos mismos gestionan, han tratado de destruir el gobierno antiimperialista sirio en repetidas ocasiones desde que lo intentasen por primera vez en 1957, con un plan orquestado por la CIA y el MI6 que consistía en provocar disturbios en Damasco, capitaneados estos por los Hermanos Musulmanes, para provocar una gran crisis que facilitase la imposición de un gobierno títere.
 
John Bolton, subsecretario de Estado con Bush, afirma en 2002 la existencia de un plan para acabar con los gobiernos de Siria y Libia.
 
Amine Hoteit, general de brigada libanés, estima que el Estado Islámico se crea en Irak en 2004 y, tras el veto ruso a la intervención en Siria en el Consejo de Seguridad de la ONU en 2011, es enviado a Siria a combatir. Uno de sus miembros funda en 2012 el frente Al Nusra, aunque más tarde, ya en 2014, estos grupos fanáticos llegarán a enfrentarse entre sí por el control de los territorios y de la hegemonía, llegando a provocarse 1500 muertos en dichos enfrentamientos.
 
Esta continua injerencia sobre suelo árabe tiene razones de distinto significado. Por un lado, las potencias imperialistas quieren hacerse con el control de los recursos y de sus vías de transporte, como es el caso del oleoducto que transporta el petróleo de Irak a Turquía, y por otro pretenden aniquilar las luchas políticas antiimperialistas encaminadas a la construcción de gobiernos progresistas basados en la unidad de los pueblos árabes, una unidad que haría inviable dicha injerencia y que ha motivado a las citadas potencias imperiales a fragmentar la región en estados débiles que fuesen dependientes y manejables, y que a su vez no supusiesen desafío alguno para las monarquías artificiales – esas mismas que patrocinan el wahabismo – creadas por el imperialismo inglés.
 
Como vemos, hay décadas de trabajo por parte de los gobiernos occidentales para hacerse con el control de los territorios árabes y de sus recursos.
 
Tras la llamada por la prensa occidental “Primavera Árabe” en 2010 cayeron dictaduras proimperialistas como las de Túnez y Egipto. Aprovechando las legítimas protestas de los pueblos árabes, la OTAN se lanzó al asalto de sus antiguos enemigos apoyada por diferentes grupos terroristas, tales como Al Qaeda, quienes fueron imprescindibles en el derrocamiento del gobierno libio de Muammar El Gadafi en 2011.
 
Según se ha sabido a través de Wikileaks, de 2006 a 2010 EEUU gastó doce millones de dólares en la elaboración del plan que comenzó a desatarse violentamente en marzo de 2011 en la ciudad siria de Daraa y que se extendió a otras ciudades del país, degenerando lo que había comenzado como una protesta legítima contra el gobierno sirio en actos de terror llevados a cabo por los grupos criminales takfiries al servicio de EEUU y traídos desde países como Libia, Túnez, Turquía o Irak.
 
En ese mismo año el periodista Wayne Madsen acusa al embajador gringo en Damasco de ser responsable del reclutamiento de “insurgentes” provenientes de Al Qaeda para enviarles a atacar a las autoridades sirias y al propio pueblo.
 
En 2012, el New York Times saca a la luz la operación que daba comienzo por entonces en Siria, donde la CIA organiza con la ayuda financiera de Arabia Saudí, Qatar y sus petro-fascistas la entrega de 3500 toneladas de armas a través de las bases en Turquía y Jordania a los terroristas salafistas que están sembrando el terror en la resistente república árabe. Turquía recordemos, al igual que Israel, son Estados totalmente al servicio del imperialismo y han respaldado la agresión contra Siria no sólo a nivel logístico y financiero, sino que, directamente, han realizado continuos ataques militares contra el ejército Árabe Sirio, así como el reclutamiento y envío de mercenarios salafistas.

También en el 2012 tiene lugar una reunión en Túnez de los servicios secretos de EEUU, Francia, Gran Bretaña, Turquía, Arabia Saudí y Qatar para dar comienzo a un plan golpista llamado “Volcán de Damasco y seísmo de Siria”. El 18 de Julio los mercenarios de las potencias imperialistas se lanzan al asalto de Damasco tras una serie de atentados contra personalidades públicas del gobierno sirio, pero este demuestra más apoyo popular y más capacidad para el combate que otros a los que anteriormente ataco el imperialismo y resiste al golpe.
 
Para entonces los grupos terroristas que defienden las posiciones del imperialismo ya reinan en ciudades como Alepo, donde los salafistas de Al Nusra imponen la ley islámica mediante el terror de sus autodenominados “tribunales”.
 
Desde el portal Worldnet Daily informan de que ya en 2012 se entrenaba a los fanáticos del EI en una base secreta en Jordania por instructores norteamericanos. Así mismo sucedía en la base yankee de Lucirlik, en Turquía.
 
Este monstruo fabricado desde Washington sirvió a las potencias imperialistas en su misión de arrasar y controlar países como Afganistán, Irak o Siria, pero ahora se muestra incontrolable en su afán por imponer su fanatismo, su implacable fascismo al servicio de la burguesía traidora que lo financia y apoya, sosteniendo ideológicamente en su demencial extremismo religioso, el salafismo, una corriente marginal del Islam fundada por Ibn Taymiyyah en el siglo XIII y que nunca ha sido reconocida por los sabios del Islam. Estos grupos terroristas (Al Qaeda, Al Nursa, Estado Islámico, Ejercito Libre Sirio…), estas organizaciones islámico-fascistas, han sido entrenadas militarmente y enviadas por el imperialismo occidental y las monarquías wahabistas aliadas para destruir cualquier atisbo de proyecto socializante en los países árabes. A su vez, nuestros medios de comunicación y hasta diferentes organizaciones de izquierda se han sumado a justificar la agresión imperialista en países como Libia o Siria sin tener en cuenta que a quienes se lanza contra estos estados soberanos es a los representantes del fascismo en el mundo árabe, los cuales afirman que “una sociedad laica, multiconfesional y socialista es una sociedad corrompida”. En definitiva, lo que pretenden es imponer allí donde atacan una sociedad regida por leyes religiosas, que imposibilitan el desarrollo, que truncan la convivencia entre credos, etnias o razas y en donde opere libremente el capital privado extranjero en beneficio de una corporación gobernante impuesta por las armas. Algo muy parecido a lo que sucedió en el estado español en 1939 y que tuvo consecuencias calamitosas.
 
Los datos son sin duda sangrantes, y es mucho lo que se queda en el tintero, pero no menos sangrante es acudir estos días a nuestros medios de comunicación. Ya vemos que son muchos y muy vergonzosos los motivos por los que necesitan vaciar de contenido político lo ocurrido el 17 de agosto en Barcelona, y si para frenar la reflexión y la crítica política que alberga la tragedia tienen que echar mano del sufrimiento de las víctimas, ya hemos comprobado en otras ocasiones que no les tiembla el pulso.
 
Si queremos la paz, si queremos poner cerco al genocidio al que el capitalismo, hoy en su fase más brutal, el imperialismo, nos está llevando, es urgente que desalojemos del poder en Occidente a los gobiernos y las monarquías que trabajan en beneficio exclusivo del capital, que gestionan sin escrúpulos desde los estados sus asuntos de clase, unos asuntos de clase de una burguesía imperial cada vez más corrompida y degenerada.
 
Debemos poner en marcha todos los resortes de la solidaridad activa con los y las internacionalistas que resisten en este mismo instante en lugares como Siria, Palestina, Kurdistán o Turquía contra la maquinaria de terror islamofacistas al servicio del imperialismo.
 
Cuando nos dijeron que ya no tendría sentido, vuelve con más fuerza que nunca la vieja consigna:
 
¡¡ NI GUERRA ENTRE PUEBLOS, NI PAZ ENTRE CLASES!!
 
*Los datos e informaciones aquí expuestas han sido recopilados del portentoso y necesario trabajo llevado a cabo por el Doctor José Antonio Egido en su obra ‘Siria es el centro del mundo’, de la editorial Templando el Acero.
 
Prisión de Navalcarnero, agosto de 2017
 
 
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El huracán Harvey azota la costa de Texas: Un desastre natural, una crisis de un sistema


Por Periódico Revolución

El 25 de agosto, el Huracán Harvey azotó la Costa del Golfo en Texas. Esta tormenta, y el diluvio sin precedentes que aún continua, ya es una catástrofe de proporciones gigantescas. La vida de millones de personas se ha convertido en una lucha desesperada por sobrevivir. Muchas de estas personas son chicanos, inmigrantes y negros de bajos ingresos que han trabajado en los muelles y en las refinerías de la zona, o se han quebrado el lomo en los sembradíos de arroz, algodón y caña, o se han quedado relegadas a zonas marginadas urbanas y colonias rurales no incorporadas. O personas en Houston que ya viven al margen, entre ellas miles de desamparados.
 
Una de las razones por las inundaciones enormes, y la incapacidad del suelo de absorber las lluvias torrenciales, es el desarrollo capitalista desenfrenado —una expansión al parecer interminable de estacionamientos, centros comerciales, y subdivisiones residenciales de clase media que ha arrancado praderas y pasturas, ha arrasado pastizales y humedales, ha pavimentado y canalizado pantanos, y ha tallado bosques. Lo anterior es un factor importante porque la oficina del Servicio Meteorológico nacional en Corpus Christi dijo que la inundación probablemente dejará a muchas zonas “inhabitables durante un período extendido”.
 
Algunos oficiales recomendaron una evacuación. Pero nunca hubo ningún plan para organizar a cientos de miles, o millones, de personas y llevarlas hasta dónde estén seguras, ni de proveer alimentos, albergues ni servicios de salud. Antes de caerles encima la tormenta, el alcalde de Corpus Christi dijo, “No voy a poner en peligro nuestro personal de policía y bomberos para sacar arrastrando a una persona de su casa si no quiere ir”. Ahorita, por lo menos decenas de miles de personas están desesperadas para albergue, alimento, servicios de salud, y agua.
 
Corpus Christi y la “Curva Costeña” de Texas tienen una carretera y otra carretera estatal paralela a la costa. No hay servicio ferrocarrilero, y casi ningún transporte público. Los numerosos pueblos y zonas rurales aisladas en la costa son aún más desprovistos. Toda esa zona ya queda, o pronto quedará, bajo el agua.
 
El enfoque reinante en la respuesta oficial a las terribles inundaciones sigue la ética capitalista — “sálvese quien pueda”. Si uno tiene carro, si tiene dinero para manejar cientos de millas, quizás se salve. De lo contrario, que se joda. Y aunque tenga carro, salir de la zona es casi imposible. Incluso para los que cuenten con recursos para salir manejando, no hay manera realista para hacerlo. Cuando el Huracán Rita pegó a Houston en 2005, el tráfico se atascó por cientos de millas rumbo a San Antonio, Austin, y Dallas.
 
En la Costa del Golfo, los huracanes no son inesperados. De hecho, son comunes. La gente alude a acontecimientos como “Ike”, “Rita”, “Allison”, y saben que todos conocen esa experiencia. Pero las autoridades no han hecho ni siquiera lo que aparentarían ser preparativos necesarios para huracanes a nivel social; asegurarse de tener planes adecuados de evacuación, de que las personas de la tercera edad y personas en zonas vulnerables y propensas a inundaciones tengan y conozcan un plan para responder a la tormenta; de que los albergues sean provistas de agua, alimento, y lugares para dormir, y sean capaces para atender a un influjo grande de damnificados; de preparar a los hospitales y otras facilidades médicas para bregar con una enorme crisis de salud pública, y de cumplir otras medidas vitales que son urgentes — y que son muy predecibles y posibles para cumplir. No hacen falta grandes innovaciones en tecnología, análisis de la devastación inminente, ni producción de albergues, alimento ni agua para lograr eso. Ya existe la capacidad de determinar todo lo anterior y proveerlo.
 
Bajo este sistema capitalista, lidiar con estas necesidades humanas y estas crisis ambientales extremas ni siquiera entra en los cálculos.

No tiene que ser así

Antes de caer el huracán, Trump se reunió con el gobernador de Texas Abbott — un compañero fascista. Dijeron que estaban preparando para la tormenta — ¡que estaba a punto de azotar una ciudad importante! Lo que en realidad estaban preparando era para controlar a los seres humanos sobre los cuales un desastre mayor está a punto de caer e inundar sus vidas. Estaban preparando para mantener algún sentido de estabilidad de su sistema. También estaban preparando para mantener las refinerías y la producción petrolera cruciales que existen en Corpus Christi y en toda la Costa del Golfo de Texas y Luisiana, que son una importante fuente de ganancias y poder para todo su sistema global de saqueo y opresión.
 
Trump tuiteó que el gobierno, en particular FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias), estaba “listo” para lidiar con Harvey. Pero no habían hecho casi nada para preparar, aparte de movilizar a la policía y la Guardia nacional. Y no hicieron nada por adelantado para movilizar y organizar a las masas de gente para enfrentar esta catástrofe y ayudar unas a otras a sobrevivirla.
 
No tiene que ser así.
 
Pongámoslo claro – esta tormenta es un desastre natural. Pero la mayoría del sufrimiento, muerte y dislocación que resulta sería por causa del sistema capitalista-imperialista. Cada muerte, cada damnificado, cada vida destruida por Harvey y sus secuelas será un crimen de este sistema.
 
EXIGIMOS
  • Por cuenta del gobierno: Que los damnificados reciban alojamiento y cuidado hasta que puedan regresar con seguridad a sus casas; que se les provean hoteles, centros de convenciones y otros edificios a los que necesitan albergue; que se les facilite comunicaciones gratis para conectarse con parientes. Inmediatamente, que se les proporcione cuidado médico de emergencia y medidas para prevenir epidemias generalizadas y muertes innecesarias. Nada de detener a la gente por supuestos saqueos. Asistencia de emergencia inmediata – que provean agua, alimento, medicina y otras necesidades básicas de inmediato y SIN COBRO ALGUNO.
  • Que tomen medidas extraordinarias para distribuir los recursos necesarios de tiendas y almacenes a la gente, por cuenta del gobierno — y que no baleen ni arresten a los que se lleven los recursos necesarios, bajo ninguna circunstancia.
  • Si bien hay que hacer uso de todos los recursos para albergar a la gente, que no se permita que el gobierno trate a la gente como animales, como hacían cuando Katrina – que manejen todos los albergues de manera digna y humana, desencadenando lo más posible el ingenio de las masas y permitiendo, lo más posible, que participen en decisiones sobre su manejo.
  • Que los noticieros cubran plenamente la situación de la gente y sus opiniones sobre la situación, dándole a la gente misma un acceso a los medios de comunicación y una oportunidad de contar sus propias historias.
  • Que satisfagan las necesidades de todos, priorizando a los con las necesidades más urgentes. Que efectúen evacuaciones inmediatas, ordenadas, y seguras. De ser necesario, que cancelen eventos en ciudades cercanas para alojar a la gente. Que no evacúen a personas para meterlas en situaciones que reproducen las enfermedades y el peligro.
  • Que cumplan esfuerzos intensos de búsqueda y rescate en todas las zonas. Que NO permitan que la gente muera. Que movilicen todos los recursos necesarios, incluidos los voluntarios, para lograrlo. Que el gobierno no reprima a los que se ofrecen de voluntarios ni les estorbe, sino al contrario, que ayude en estos esfuerzos.
  • Que no se permita que los tiburones de las compañías de seguros, los monopolios petroleros, promotoras inmobiliarias, etc., lucren y especulen con el sufrimiento de la gente.
  • Que mantengan alejado al ICE de hospitales, albergues, escuelas, cárceles y otros lugares claves durante esta emergencia – y que anuncien públicamente esta política. Que no obliguen a las personas a decidir entre ahogarse o morir en las anegaciones o perder a sus hijos por una separación permanente de sus seres queridos, y ser aventados hacia otro lado del mundo.
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La nueva estrategia de Trump en Afganistán: Mayores horrores por encima de 16 años de horrores


El lunes 21 de agosto, Donald Trump anunció su nueva estrategia para la guerra de Estados Unidos contra Afganistán que ya cumple 16 años. “No estamos construyendo naciones otra vez”, chilló Trump. “Estamos matando terroristas”.
 
Trump prometió anular todas las restricciones, que impiden que sus generales y mariscales de campo descarguen matanza y destrucción, inclusive las restricciones menores que quizá reduzcan las bajas de civiles. Alabó el “éxito” de la orientación de darles con todo en Mosul, Irak. Ahí, el embate encabezado por Estados Unidos dejó a enormes sectores de la ciudad en escombros y hasta 40.000 muertos. Y aunque Trump no lo dijo, según extensos informes, Estados Unidos enviará otros 3.900 soldados a Afganistán.
 
Trump no solo amenazó con más matanzas en Afganistán. Como el mafioso internacional que lo es, amenazó a Pakistán con graves consecuencias si no jugara el juego de Estados Unidos y no dejara de ayudar y alentar al Talibán. Le advirtió al gobierno de Afganistán, impuesto por Estados Unidos (y según informes, que pierde de 20 a 30 soldados al día), que debe estar listo para hacer aún mayores sacrificios al servicio de los objetivos de Estados Unidos. Y declaró que Estados Unidos “va a participar en el desarrollo económico a fin de ayudar a sufragar el costo de esta guerra para Estados Unidos”, en referencia al debate en muchos círculos acerca del potencial de que Estados Unidos se beneficie de la enorme riqueza mineral sin explotar en Afganistán.
 
Todo eso descarga nuevos crímenes y horrores sobre el pueblo de Afganistán por encima de los crímenes y horrores que ya ha sufrido durante 16 años, y amenaza con nuevos horrores contra la gente de la región y el mundo.
 
En su guerra injusta y ocupación de década y medio de duración contra el reaccionario gobierno del Talibán de Afganistán así como otros yihadistas islámicos, Estados Unidos ¡ya ha matado un sinnúmero de miles de hombres, mujeres y niños! Ha bombardeado fiestas de bodas y deliberadamente ha masacrado a aldeanos inocentes: 16 en una noche, a manos de un soldado que se desmandó lleno de odio. En redadas nocturnas, ha detenido y aterrorizado gente y luego la ha entregado a sus “aliados” afganis para su tortura en una mazmorra adjunta a la Base Aérea Baghram, la que Estados Unidos tuvo que cerrar en 2014 cuando se puso al desnudo su barbarie ahí. Las autoridades calculan que la guerra ha dejado a una pasmosa cantidad de 149.000 muertos y 162.000 heridos, grandes cifras que sin duda alguna subestiman muchísimo las matanzas. ¡Tan sólo en 2016, la guerra obligó a medio millón de personas a abandonar sus hogares!
 
En abril, el régimen fascista de Trump y Pence detonó en Afganistán la bomba no nuclear más grande del mundo, apodada la MOAB, o sea, “la madre de todas las bombas”. Estados Unidos escaló los ataques aéreos, a 389 en junio, el mes de más ataques en cinco años, que resultó en más civiles muertos. Y Trump promete más muertos, más heridos y más terror. Así como la posibilidad de extender la guerra en la región, y posiblemente en el mundo.

¿Por qué empezó Estados Unidos esta guerra?

El discurso de Trump acaparaba los noticieros vespertinos, y múltiples políticos y defensores del sistema lo discutían. Pero lo hicieron dentro de cierto marco: que los motivos de Estados Unidos por invadir y ocupar a Afganistán fueron incuestionablemente buenos, incluso nobles.
 
Pero, ¿de qué se trata esta guerra? ¿Qué ha estado haciendo Estados Unidos en Afganistán?
 
En octubre de 2001, el régimen de George W. Bush invadió a Afganistán. Lo hizo bajo el pretexto de “liberar” a la población, de traer libertad y democracia y de hacer justicia contra los responsables de los ataques del 11 de septiembre de 2001.
 
En realidad, eso no es el motivo de la invasión de Afganistán. Como el padrino del imperialismo mundial, Estados Unidos, como cualquier jefe mafioso, no pudo soportar los insultos, y mucho menos las críticas de los gángsteres menores, y conservar su posición como máximo depredador mundial. Después de que pasó la conmoción del 11 de septiembre de 2001, el régimen de Bush lo consideró esencial azotar con violencia, a una escala masiva, para hacerle ver a todos y cada uno que ni la voluntad ni el poderío de Estados Unidos se habían menguado, sino que más bien, al igual que el imperio romano, iba a aniquilar a sus enemigos. Afganistán fue el primer blanco de la embestida premeditada.
 
Los gobernantes estadounidenses también se vieron impelidos a tomar medidas drásticas para minar el crecimiento y la influencia del reaccionario fundamentalismo islámico, encarnado en grupos como Al Qaeda y el Talibán y estados como Irán. No lo hacía porque esas fuerzas islámicas oprimen a la gente, especialmente a las mujeres, de maneras salvajes y medievales, sino porque socavan el control del imperialismo estadounidense sobre el Medio Oriente y Asia central, regiones que son claves para su poder mundial.
 
Bob Avakian ha estudiado a fondo los motivos de los imperialistas, la necesidad que enfrentan y cómo vieron esa necesidad, y las profundas repercusiones de la “Guerra contra el terror” en Forjar otro camino. Para las fuerzas dominantes de la clase dominante de Estados Unidos esta sería una guerra que duraría décadas con el fin de reestructurar la región —“para vaciar el pantano” como decían— a fin de eliminar las bases económicas, sociales y políticas del fundamentalismo reaccionario y así integrar más completamente al orden mundial dominado por Estados Unidos a esta vasta extensión del mundo en general y en su rivalidad con Rusia y China en particular.
 
Después de Afganistán, Estados Unidos puso en la mira a Irak, y también puso en la mira a Irán, Libia, Siria y otros regímenes.
 

Que motiva la nueva estrategia de Trump

La invasión a Afganistán ha resultado en la guerra más larga en la historia de Estados Unidos. Pero ni las maniobras o cambios económicos, políticos y militares, ni los aumentos de soldados o la retirada de soldados le han dado una victoria, y el gobierno de Afganistán respaldado por Estados Unidos sigue siendo débil.
 
Cuando Trump desvaría contra la “construcción de naciones”, señala un aspecto central de su nueva estrategia: que ahora Estados Unidos se centrará en aplastar a las fuerzas que representan un desafío al imperio estadounidense y sus objetivos mundiales. Sin duda alguna, este cambio de estrategia implicará una violencia mucho más atroz, tortura y destrucción de Afganistán y más allá y se indica en el mensaje de Trump a sus comandantes de que ya no tienen que preocuparse al llevar a cabo matanzas, masacres y crímenes de guerra.
 
El régimen de Trump y Pence está indicando que está listo a extender la guerra en Afganistán (posiblemente contra los “refugios seguros” del Talibán y Al Qaeda en Pakistán) como parte de las maniobras que planea para el sur de Asia, como trabajar más de cerca con India.
 
 
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La rebelión comunista de Filipinas: una nueva generación

Guerrilla comunista filipina

16 de agosto de 2017

En medio de la selva filipina, una lámpara de keroseno alumbra un ordenador portátil mientras Jaime Padilla, el septuagenario comandante de la guerrilla comunista, revisa los últimos detalles de las próximas operaciones del grupo acompañado por las nuevas generaciones de combatientes.

La guerrilla comunista, una de las más antiguas de Asia, se formó pocos meses antes de la llegada del hombre a la Luna, alimentada por las abismales desigualdades entre ricos y pobres.

Hoy en día sigue activa, a pesar de que la economía del archipiélago registra uno de los crecimientos más robustos del mundo, sin haber logrado reducir no obstante las inequidades.

"Hay un vivero importante de jóvenes listos para comprometerse en la guerra del pueblo, aunque falten todavía 100 años" para la victoria", contó Jaime Padilla, de 70 años.

Jaime Padilla
 

Padilla, uno de los hombres más buscados de Filipinas, ofreció una excepcional rueda de prensa ante un puñado de periodistas.

Este guerrillero se unió a las filas del Nuevo Ejército del Pueblo (NPA) pocos años después de la fundación de la rebelión.

Tras su llegada al poder en 2016, el presidente Rodrigo Duterte, que se define como socialista, lanzó las conversaciones de paz con los comunistas y generó grandes expectativas de finalizar con un conflicto que ha dejado cerca de 30.000 muertos, según las cifras del ejército.

Pero, en julio, Duterte declaró indignado que no iba a haber más negociaciones, ya que según dijo el NPA seguía extorsionando a los empresarios y atacando a las fuerzas de seguridad.

Padilla, un hombre menudo, pasó de ser un agricultor a la clandestinidad del monte, donde opera con el alias de "Ka (camarada) Diego".

Según el ejército, dirige el comando Melito Glor, una de las unidades más importantes de la guerrilla, el brazo armado de los comunistas, que cuenta con cerca de 3.800 miembros.

Su unidad opera en el sur de la isla de Luzón, el corazón de la industria de Filipinas, situado cerca de Manila.

Suele atacar puestos avanzados militares aislados y así se hace con las armas de los soldados y de los policías muertos.

Padilla cuenta que la guerrilla comunista exige el "impuesto revolucionario" tanto a las grandes centrales energéticas como a ganaderos porcinos y también a políticos.

Los guerrilleros duermen en hamacas, ayudan a los campesinos pobres en las cosechas y desaparecen en la selva cuando se acercan comandos militares muy numerosos.

Siempre prefieren atacar a unidades más reducidas, explicó el líder comunista.

La hoz y el martillo en sus rostros

El encuentro con los periodistas fue organizado en una colina rodeada de árboles de banano, a unas dos horas caminando de un caserío donde se cultiva el coco.

Los cerca de 50 combatientes que acompañan a Padilla visten uniformes caqui inspirados en el estilo de Mao Zedong, fundador de la República Popular de China y padrino ideológico del movimiento.

La mayoría de ellos, hombres y mujeres, ocultan sus rostros bajo una espesa capa de maquillaje rojo con, en amarillo, la hoz y el martillo.


Aunque son relativamente pocos, las informaciones sobre sus acciones contra el ejército y la policía no cesan.

En julio, seis policías y un civil murieron en la isla central de Negros, según la policía.

Los rebeldes comunistas también hirieron a cinco guardaespaldas de Duterte en el sur.

Padilla advirtió de que si bien quieren la paz y la continuidad de las negociaciones, que se desarrollan en Europa, también están listos para seguir el combate.

"Hace 50 años que luchamos. ¡Qué importa si necsitamos todavía otros 50!", dijo el guerrillero mientras exponía una presentación con los datos de las operaciones de su unidad, ayudado por una combatiente de unos 20 años.

Los ataques de los rebeldes fueron "en legítima defensa", afirmó.

También defendió el "impuesto revolucionario", que alcanza el 2% de cualquier inversión. Las empresas que se niegan a pagar son "duramente castigadas" y su material es a menudo incendiado.

El impuesto revolucionario

Este dinero es vital para la continuidad de la guerrilla comunista.

Según el portavoz del ejército, el general Restituto Padilla, que no tiene ningún parentesco con el guerrillero, esta cifra representa 2.000 millones de pesos anuales (33,5 millones de euros, 39 millones de dólares). Es "extorsión" pura, indicó.

"Esto paraliza la economía local, la gente sigue siendo pobre y entonces es más fácil reclutarlos. Es un círculo vicioso", agregó.

Una de las razones de la supervivencia del movimiento, pese al declive mundial del comunismo, radica en las desigualdades, que han creado enormes riquezas pero dejando a decenas de millones de personas en la pobreza.

Filipinas es uno de los países de Asia que más creció durante la década pasada, con una expansión de la economía de más del 6% anual.

Pero 22 millones de filipinos, es decir, una de cada cinco personas, ganan un dólar o menos por día, según los datos oficiales.

Debido a los magros salarios, unirse al Nuevo Ejército del Pueblo (NPA) se convierte en una opción viable, incluso para jóvenes salidos de la universidad, contó Jaime Padilla.

Una de ellas, una combatiente de 25 años identificada como Ka Kathryn, explicó a la AFP que se unió al grupo hace cinco años, después de que su padre, un ingeniero, fuera despedido por una empresa de energía por haber montado un sindicato.

"Nos enfrentamos a un enemigo que comete atrocidades contra el pueblo", afirmó Kathryn, que antes soñaba con ser presentadora de la televisión pero que ahora porta siempre consigo un fusil M-16. "Frente a ellos, hay que resistir de pie, no agazapados en el miedo", declaró.

http://bworldonline.com/philippines-communist-rebellion-new-generation/

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India: Mujeres adivasis se movilizan para pedir justicia por el caso de la violación de Vakapalli

Mujeres adivasis se movilizan para exigir justicia por el caso de la violación de Vakapalli

28 de agosto de 2017

Hace 10 años once mujeres adivasis pertenecientes a la tribu Kondh fueron violadas por el personal policial de élite anti-naxal, el Greyhound. Dicho crimen fue conocido como el "Caso de la violación de Vakapalli".
 
Los adivasis son sectores populares muy pobres y oprimidos en la India, los cuales han sido apoyados y defendidos por el movimiento naxalita.
 
Diez años después de que las 11 mujeres adivasis pertenecientes a la tribu Kondh, considerada como un grupo tribal particularmente vulnerable (PVTG), de la aldea Vakapalli en el distrito de Visakhapatnam fueran violadas por el personal de la élite anti-naxal, los Greyhounds, las mujeres adivasis hoy todavía esperan justicia.
 
La batalla por la justicia para estas mujeres ha sido larga y ardua, con muchos obstáculos en su contra a cada paso. Tuvieron que luchar contra el estigma social mientras el personal de la policía desafiaba las acusaciones de violación.

El 20 de agosto de 2007, el personal de Greyhounds entró en Vakapalli en el en el distrito de Visakhapatnam. Los Greyhounds supuestamente entraron en la aldea para llevar a cabo operaciones de peinado anti-naxal de rutina ya que se sabe que la zona tiene presencia naxalita.

Fue en un momento en que casi todos los hombres de la aldea habían ido a trabajar en los campos dejando a las mujeres y los niños solos en la aldea.

"Nos violaron dondequiera que pudieron encontrarnos. En las casas y en los campos de cúrcuma. Ninguna de nosotras podía resistirse porque nos pusieron una pistola en la cara ", dijo una de las mujeres.
 
A pesar de que dichas atrocidades fueron denunciadas en los organismos pertinentes no se realizó ninguna investigación apropiada sobre los hechos, permaneciendo impunes todo este tiempo.

En un extraño giro de los acontecimientos, la Corte Suprema  en su informe final declaró que no se había producido tal incidente de violación. Ellos, supuestamente, se basaron en muchas contradicciones en las declaraciones dadas por las víctimas, no encontrando ninguna evidencia incriminatoria, falta de evidencia de relaciones sexuales y falta de lesiones externas, exceptuando a dos de los querellantes.

La Corte Suprema fue investigando a las víctimas en lugar de los perpetradores. Se estaba comportando como el juez, excediendo su escrito. El desplome de la investigación comenzó con el retraso en el examen médico. En un caso de violación, este aspecto es extremadamente crucial. De hecho, la investigación misma fue iniciada sobre la presunción de que las mujeres estaban mintiendo. Y eso, es la parte más trágica de toda la historia, dijo el abogado del Tribunal Superior, Vasudha Nagraj, quien ha estado siguiendo de cerca el caso.
 
Curiosamente, el Tribunal Supremo aceptó el informe policial y cerró provisionalmente el caso porque no podía determinar de manera concluyente la veracidad de la ocurrencia del crimen.

Habiendo quedado sin otra opción, las mujeres presentaron una petición de protesta contra el informe en la corte del Magistrado Judicial de Primera Clase (JFCM). La JFCM tomó conocimiento del caso.
 
El 31 de agosto de 2012, los policías acusados presentaron al Tribunal Supremo una orden para anular el caso penal. Sin embargo el Tribunal decidió seguir investigando el caso. El Tribunal Supremo ahora en agosto de 2017 tendrá que decidir si el juicio debe comenzar contra el personal de policía o no. La reconocida abogada Vrinda Grover es la abogada de las mujeres de Vakapalli.
 
Diversas organizaciones de masas adivasis han emprendido movilizaciones para exigir justicia por el "Caso de la violación de Vakapalli".
 
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India: Tribales detienen a policías y funcionarios, como rehenes en Jharkhand


28 de agosto de 2017

Miles de tribales armados con armas tradicionales mantuvieron como rehenes a varios policías y oficiales administrativos de alto rango en Kanki Siladon, una aldea tribal en el distrito de Khunti, el pasado jueves por la noche.

Al menos 50 jawans armados CRPF (fuerza policial paramilitar) estuvieron entre los detenidos durante la noche. Los tribales exigían autogobierno, además de la prohibición de que los extranjeros entraran en sus aldeas por temor a que les quiten sus tierras.

Los funcionarios fueron puestos en libertad el viernes por la mañana, después de que el inspector general adjunto (South Chhotanagpur) Amol V Homkar y el comisionado adjunto de Khunti, Manish Ranjan, intervinieron. Según informes, concedieron a los tribales agitados una audiencia paciente antes de advertirles contra dicha retención.

Los tribales del estado han estado agitando desde que el gobierno de Raghubar Das intentó enmendar las leyes antiguas destinadas a proteger sus derechos de tenencia. Temerosos de que el gobierno intentara quitarles la tierra, los habitantes de los asentamientos tribales de los distritos de Khunti, Gumla y Simdega han instalado enormes placas de piedra y letreros que advierten a los forasteros para que no entraran o trataran de instalarse en sus territorios.

Aunque el gobierno retiró los proyectos de ley después de la presión de los grupos tribales y de los partidos de la oposición, los tribales rechazaron retirar su campaña y poner fin a sus movilizaciones. Además de colocar las placas de piedra, instalaron barricadas en las carreteras que conducían a sus aldeas.

Cientos de barricadas han sido instaladas en los distritos dominados por las tribus durante los últimos cuatro meses.

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